domingo, 20 de diciembre de 2009

Feliz Navidad! Bon Nadal! Merry Christmas! Frohe Weihnachten! Joyeux Noël!


Reciban un caluroso abrazo navideño desde el invernal hemisferio norte. Les deseamos que puedan vivir con alegría y esperanza el nacimiento de nuestro Señor!

Con mucho cariño,

Pato, Alicia, Ignacio, Daniela, Antonia, Manuel y Laura
Rojas López


sábado, 5 de septiembre de 2009

Vacaciones a la vista!

Quizás alguna vez te lo has imaginado, o lo has visto en alguna película…

Vas manejando tranquilamente y mientras cruzas una línea de tren el auto se detiene y no quiere partir nuevamente… te empiezas a poner un poco inquieto, en cualquier momento puede aparecer un tren en el horizonte…

Justamente es lo me pasó hace unas dos semanas, el auto que nos prestaron para salir de vacaciones se echo a perder sobre la línea de un tren, siendo el resultado de una serie de eventos Afortunados que partieron cuando empezamos a preguntar por datos de campings buenos en la Costa Brava.

Las respuestas no fueron muy alentadoras pues nos encontramos con dos situaciones: por lo general los estudiantes del IESE o pasean por Europa o vuelven a su país de origen a pasar un rato con la familia y amigos, mientras que los catalanes son más elegantes y arriendan casas rurales o se van a la finca de los papás o de alguna querida tía abuela.

La cosa es que nadie de los que conocemos va de camping, y varios arrugan la nariz de puro escuchar la idea, por lo que no nos quedó otra alternativa que hacer un viaje de inspección relámpago de casi 1000 kms en el que visitamos 14 campings en 10 pueblos distintos.

A primera vista parece una locura darse una tremenda vuelta para escoger un lugar de camping. Sin embargo para una familia numerosa con presupuesto de estudiante sí vale la pena, y además la oferta y variedad es tan grande que uno está obligado a estudiar un poco a dónde va a ir, y dado que estamos sin internet en casa, me pasé dos tardes en la biblioteca estudiando libros de camping y googleando los sitios web para ver fotos y demases. De más de doscientas opciones hice una lista corta de 17, con una planilla Excel con algunas estadísticas y datos varios para comparar.

Lo que encontramos en terreno

justificó este "procedimiento", ya que claramente uno no se puede confiar de lo que sale en internet.

Pasamos una noche en lo que podríamos llamar un "camping de concentración", que según su website era un lugar fantástico y maravilloso.

Imagínense una ciudad, con calles y todo, en que en vez de haber casas encuentras carpas (tiendas), casas rodantes y motorhomes. En este tipo de campings la gente hace la misma vida que haría en su propio pueblo, que quizás está a miles de kilómetros. Se acuestan tarde y se levantan idem, y ven tele. La diferencia es que en vez de ir con ropa van con traje de baño y sandalias.

Las conclusiones de la visita de inspección fueron contundentes: (1)

evitar camping masivos, (2) de preferencia optar por campings de baja densidad (capacidad/superficie total), (3) siempre mirar el estado general de los baños que indica tanto el cuidado que ponen los administradores como en nivel de civilidad de los campistas, y (4) estar atentos a ver si la "onda" del camping es familiar o no.

Otro criterio adicional que usamos para descartar algunos rápidamente (sin necesidad de bajarse del auto) es la identificación de características “curiosas”, por ejemplo cuando te das cuenta que los lugareños tienen la costumbre de cambiarse de traje de baño en plena calle, situación en que aquellas zonas poco acostumbradas al sol muestran la plenitud de su blancura.

Con estos criterios pasamos de una lista corta de 17 a una de 2. Uno está cerca de una larga playa de arena fina y blanca, con agua celeste y transparente, y el segundo es un bosque que literalmente "cae" al mar, las playas son pequeñas calas con un sector de arena y bordes rocosos especiales para los que nos gusta la exploración acuamánica.


Volvamos al auto detenido sobre la línea del tren.

Se trata de la línea de tren que va paralela a la Diagonal, una avenida grande equivalente en tamaño y flujo a la Alameda de Santiago. Dado que la iba cruzando de bajada, logré empujar el auto y salir de la línea del tren, e incluso volver a hacerlo andar durante un par de minutos, pero después murió, no quiso partir más, estando a dos días de partir de vacaciones…

¡Qué buena suerte!

Ojo que cuando digo”buena” lo digo bien en serio…

El auto se podría haber quedado en pana (haberse averiado) durante el viaje de inspección, con toda la familia arriba, cargados, a cientos de kilómetros de Barcelona, de noche, con lluvia y en un camino despoblado….

Que el auto se eche a perder justo al lado de un estacionamiento vacío en una calle muy transitada, que un amigo llamase a su servicio de grúa para llevarlo a un taller (gracias M!) y que además tuviese dos días para arreglarlo es tener mucha, pero mucha suerte!!!

Bueno, así partieron las vacaciones, más detalles en el próximo informe!

sábado, 15 de agosto de 2009

Del sarten ... al fuego!

Hace 146 días que no publico nada en el blog... la verdad he estado "borrado" todo este tiempo.

Ha sido algo así como estar encerrado estudiando para el examen de grado, pero en vez de que la fecha "llegue" te van agregando nuevos temas y la fecha del examen se va corriendo cada día un poco más....

La idea de las vacaciones siempre tiene un sabor a paraiso, salvo que te espere una mudanza... y justamente eso nos tocó.

Hasta hace poco vivíamos en un piso (o dpto como decimos en
Chile) pequeñito y con poca luz pero cumplidor, que nos acogió durante nuestro primer año en Barcelona y fue lo mejorcito que pudo encontrar Alicia en agosto del 2008, fecha en que tal cual Guatubela recorría las calurosas calles de esta ciudad, con 30 o más grados a la sombra, un embarazo de 7
meses y además con Ignacio y Manuel.
Con esto de la crisis los precios han bajado bastante, y ahora era nuestra oportunidad de movernos a algo un poco más holgado y luminoso. Finalmente nos cambianos a un piso que está a 226 metros del alterior, lo que nos permite
mantenernos en el barrio y cerca del colegio de los niños.

Si alguien te cuenta que se cambia de casa a un lugar que se encuentra a 226 metros seguro que parace "facilito"...
Quien piense eso probablemente se olvida de la "entretención" de embalar todo tu haber y poseer, moverlo, y luego "desembalar" y dejar cada cosa en su lugar...

Al final tuvimos que hacer 25 viajes, 20 en auto y 5 a pie, cargando cada una de las cosas. Nuestro nuevo hogar está en una calle con mucho tráfico y no tiene estacionamientos, por lo que tuvimos que hacer todos los viajes durante tres noches, en jornadas desde las 9PM hasta las 3 o 4 AM aprox.

El rito diario era el siguiente: lo primero era ir en tren a buscar un auto que nos prestaron (gracias A & P!), ya que estacionarse en las calles acá no está permitido y los estacionamientos pagados son carísimos, por lo que no podíamos dejar el auto acá por la noche. Después de jornada de cada día iba a estacionar el auto y me volvía en bicicleta, hecho bolsa.
Ignacio y Daniela se portaron re-bien, aperraron firme con todo el trabajo y además con muy buena disposición.
Probablemente más de algún vecino noctambulo los haya visto por las calles de Barcelona llevando la cuna de Laura!


Bueno, llegamos a la nueva casa y nos encontramos con dos sorpresas... la primera es que no estábamos solos... se sentía una presencia ... alguien habitaba el piso ...
Mientras abríamos cajas de ropa vimos moverse rápidamente una sombra .... nada más y nada menos que cucarachas mutantes tamaño XL...

Inicialmente pensamos que podría ser buenas
mascotas, incluso los niños se entusiasmaron con la idea, pero los prejuicios milenarios que tenemos contra estos pequeños animalitos fueron más fuerte y ... les declaramos la guerra.

La segunda sorpresa es que estamos sobre una falla tectónica que hace que todo el piso se mueva cada cierto rato, o eso fue lo que parecía al principio.
El poco rato nos dimos cuenta de que nuestro edificio se encuentra justamente sobre el tren subterráneo cuyo horario es de las 5 AM hastas las 24 hrs. Dicen que uno se acostumbra a todo, sin embargo puede el proceso sea largo y tortuoso... total que tuvimos la suerte de que el perímetro de resonancia telúrico es pequeño y el epicentro está en el comedor, por lo que en las piezas apenas se siente algo y lo que se siente es parecido al romper de las olas que se escucha cuando uno duerme cerca de una playa.

Aún estando con nuestro nuevo hogar "patas arriba" como decimos en mi tierra, se nos vinieron encima las vacaciones, o su planificación más bien, pues tenemos la idea es irnos de camping con unos amigos brasileiros por una semana.

Más detalles de esta nueva aventura "por venir" prontamente....


viernes, 20 de marzo de 2009

Paternidad en las mazmorras

El pasado lunes, a las 1:37 de la madrugada, fui padre por segunda vez desde que estoy en estas tierras catalanas. La criatura midió 29 págs. de largo, y curiosamente se expresa en inglés, con un acento de Tarzán igualito al del papá.
Se llama Paper, y es el fruto de 8 semanas de gestación, parte de las cuales las pasé en las Mazmorras de Pedralbes.

Los habitantes de las mazmorras somos unos 34, de 19 países de los cinco continentes. Como se podrán imaginar la variedad de personajes es amplia, desde algunos que se manejan en seis idiomas, pasando por otros cuyo hobby es cuantificar la heteroskedasticidad de procesos autoregresivos de k-ésimo orden, hasta otros más exóticos, canosos con 5 hijos.


A pesar de la diversidad todos tenemos algo en común, y es que nuestro futuro depende de ser padres o madres prolíficos de muuuchos papers, ojalá divos y muy populares.


Lo que pasa es que si quieres ser un investigador, ya no basta con tener la lógica de Sherlock Holmes o la sagacidad de Hércules Poirot. Ahora es imprescindible que tus criaturas, los famosos papers, sean publicados en las revistas académicas más prestigiosas del mundo. Sí, efectivamente, de todo el MUNDO, y lamentablemente también son pocas.


Esto es más o menos lo que le pasaba a uno cuando iba a las primeras fiestas, en que todos los tipos querían bailar con la niña más bonita, que obviamente se hacía de rogar hasta el cansancio. Aquí es más o menos lo mismo, desde que mandas tu paper por primera vez hasta que te lo publiquen pueden pasar fácilmente tres años, llenos de revisiones, correcciones, y otros "-iones". Y esto si eres suertudo y no te pasa que te mandan a freír monos a la primera ("freír monos" es una expresión chilensis arcaica cuya idea es más menos la de que "te manden afuera a ver si está lloviendo").


Bueno, ese parece ser mi futuro, al menos en parte, lo que me hace pensar que mi salud mental y psicosocial puede estar en serio riesgo. Uno de los síntomas típicos de desequilibrio mental es cuando empiezas a antropomorfizar tus paper, por ejemplo les pones nombre y los tratas como tus criaturas. Otro síntoma es cuando empiezas a hablar con las tortugas.


Acá hay una pequeña pileta que tiene tortugas de agua, de esas que uno tenía cuando pequeño, pero éstas posiblemente son una versión genéticamente modificada ya que algunas pesan un par de kilos. Cuando empiezas a conversar y discutir sobre tus papers con ellas, eres candidato seguro a la camisa de fuerza.


Como las camisas de fuerza no me gustan, con mis papers y amigas tortugas tenemos todo muy bien planeado. A los primeros les dí puros nombres en clave que solamente yo conozco, y con las segundas evitamos hablar en público.



Otra cosa curiosa que uno aprende cuando estás con gente de lugares exóticos, es que hasta las costumbres que uno pensaba más universales, no lo son tanto. Por ejemplo tomemos el caso del cumpleaños.


En mi tierra, cuando uno está de cumpleaños, típicamente los amigos te hacen regalos y los compañeros de trabajo te invitan a almorzar. El riesgo de esta costumbre es que si tus amigos tienen mala memoria o tienes pocos, te quedas sin regalo y ese día almuerzas solo.
Acá la costumbre es que cuando estás de cumpleaños, tú le regalas a los otros.
Lo típico es llevar unos chocolates o pastel a tu trabajo o universidad, dependiendo del caso, con lo que todos, incluso los que no te pasan, tienen grandes incentivos de desearte un muy feliz cumpleaños y cantarte el "japi verdei tuyu".


La verdad es que el cambio fue muy fuerte para mí y me provocó un proceso de profunda "disonancia cultural". ¿Cómo no le vamos a regalar algo a un amigo o amiga que está de cumpleaños?


La solución fue sencilla, y para el primer cumpleaños que tuvimos implementamos una experiencia mixta.

La cumpleañera trajo unos deliciosos chocolates (los profesores se comieron la mitad de la caja), y con un amigo realizamos un espectáculo folklórico nigeriano-chilensis, con música puesta por un DJ brazilero.


Nos fue bastante bien, algunos de los espectadores quedaron con hipo de la risa, lo que me muestra una veta alternativa en caso de que aparezcan signos de locura con tanto paper. El mundo del espectáculo podría ser una buena opción.

sábado, 7 de febrero de 2009

María y "Ellos"

María es una amiga de nuestra hija Antonia, que vive en el mismo edificio, pero unos pisos más arriba. María es encantadora y generosa, vez que se encuentra con Antonia conversan de lo lindo, y muchas veces Antonia llega contenta por que su amiga le regaló un dulce.
En tema es que hace algunos días María toco el tiembre, y como Alicia la miró con cara de ¿en qué te puedo ayudar?, María rápidamente comentó que Antonia la había invitado a tomar el té (merendar, para los ibéricos).
Claramente no estabamos praparados para la visita, menos considerando que María tiene diabetes, por lo que el pan con miel o mermelada, lo que teníamos a mano , no le hace bien.
Otra cosa a tener en cuenta es que María debe andar por los 70 años, por lo que no es cosa de decirle que vaya a jugar con Antonia como uno haría con otra amiguita. En todo caso fue super grato pasar un rato con ella, tiene ese toque de abuelita querendona que lo hace a uno acordarse con cariño de la propia. Además los niños quedaron fascinados pues les trajo un regalo a cada uno y los invitó a tomar el té (merendar) a su casa para otro día.

Bueno, pasa que María no es la única en su especie, también están "ellos"...., a veces más cerca de lo que uno se habría imaginado.
Para hablar de "ellos" quizás es mejor contar un par de historias que son curiosas, por llamarlas de alguna forma.

La primera es que a los 4 días de mi llegada a Barcelona recibimos un llamado para invitarnos a cenar. Partimos con mi embarazada esposa caminando lo que nos tomó unos 20 minutos, pero llegamos sanos y salvos a nuestro destino. Tuvimos una cena muy grata, y cuando estabamos por partir nos ofrecieron traernos en auto. Mandar de vuelta caminando a la gordita les "sabía mal", como dicen por acá. Con una oferta así uno ya se puede dar por suertudo, pero además se les ocurrió que tenían una tele que "se vería mejor en nuestra casa" , y que además aprovechabamos que nos llevaban de vuelta en auto para traerla. Como comprenderán, es el tipo de propuestas a las que uno difícilmente dice que no, más aún cuando uno tiene la confianza que da una larga amistad de tres horas.

Tuvimos una experiencia similar a los pocos días, también con invitación a cenar incluida, pero esta vez no fue una tele lo que nos pidieron "guardar", sino una cochecito para Laura.

En forma parecida, cuando quisimos conocer Montserrat aparecieron otros de "ellos" y nos ofrecieron hacer de guía, y unos terceros nos plantearon que les les encantaría que "sacaramos a pasear" su auto, con lo que pudimos conocer no sólo Montserrat sino que también Manresa.

Esta serie de eventos afortunados no para acá. También sucedió que otros de "ellos" supieron que a Alicia le gusta la música y el canto, así que consideraron buena idea hacerla guardiana oficial y vitalicia de su guitarra nueva flamante (llegó en su empaque original).

El orígen de la mesa de nuestro comedor tiene una historia similar, incluyendo el transporte: fue gracias a "ellos".

Si le pidiera a un experto en estadística que me dijera cuál es la probabilidad de ocurrencia simultánea de tantos eventos positivos, creo que me diría que es casi cero, es decir "imposible" y que me deje de soñar, que para eso se requiere tener mucha, muchísima suerte.

Después de darle varias vueltas he llegado a una conclusión distinta a la del experto, creo que en este caso NO se trata de suerte.
Cuando uno habla de alguien "con suerte" es como si el suertudo tuviera algo especial que lo hace así (quizás una pata de conejo, o la bendición de la Pachamama, o que se yo).

En cada uno de los casos que acabo de contar (y también en los que no comenté) está la intención de alguien.
La primera palabra que se viene a la mente para hablar de "ellos" es decir que son "generosos", pero esta palabra no alcanza a transmitir la idea de alguien "activamente" preocupado. Otra alternativa sería "Solidario", pero esta significa "que responde por" o que "se suma a la causa de otros", y tampoco creo que refleje lo que pasó aquí.
Y así dándole vueltas y más vueltas me acordé del buen samaritano, el "prójimo", quien además de preocuparse pasó a la acción, se desvió de su ruta y se dedicó a ayudar al que encontró en el camino.

Creo que ya no voy a hablar más de "ellos", desde ahora serán los Samaritanos, quienes nos han hecho sentir acogidos y acompañados desde que llegamos a Barcelona. Un gran abrazo a todos: María, I&K, J&C, R&I, A&N, A&P, I, J&G, C&P, J, C&M, D&J, y tantos otros.

P.D.: me quedé pegado en esto de los samaritanos, pensando que sería excelente que fuese una especie de enfermedad contagiosa. La gracia es que para ser prójimo no es imprescindible que te contagien, es cosa de abrir los ojos, darte cuenta de la necesidad del otro, y detenerte en vez de seguir de largo.

jueves, 8 de enero de 2009

Manresa y Montserrat - Por Ignacio Rojas Lopez



En las vacaciones fuimos a la cueva de San Ignacio con unos amigos, ese fue el lugar en el cual san Ignacio escribió el libro de los ejercicios espirituales.

Cuando llegamos hacia mucho frío(es en una montaña). Adentro era muy grande y bonito, después nos desviamos a la izquierda y entramos en un pasillo que llevaba a la cueva. Yo me sentía muy emocionado al estar en la cueva que pisó el santo de mi ex-colegio. La cueva era chica y tenia como diez sillas, cinco cada lado. Era como un mini-museo porque todas les cosas tenían vidrios adelante para la exhibición.

Después fuimos a Montserrat. Yo salí del auto, estaba mareado y con un poco de hambre, una ráfaga de viento frío entró en el auto. Salimos caminando por la vereda y pasamos por una tienda en la que vendían queso y miel y mis amigos empezaron a pedir queso para "probar".

Después fuimos a la entrada del templo y les dimos galletas a las palomas. Entramos a un lugar redondo sin techo y avanzamos por el lado asta llegar a una cola inmensa para ir a ver a la virgen de Montserrat. Avanzábamos muy lento por unas salas en las que habían tumbas.

Cuando llegamos donde la Virgen había que darle un beso en la mano. Yo me imaginé que la Virgen debería estar un poco aburrida de que le estén dando besos todo el día.

Cuando nos estábamos devolviendo pasamos por la tienda y mis amigos empezaron de nuevo. Mi mamá compro miel dura que es la que más nos gusta (ayyyy, cuánto quiero a mi mama).


Escrito por Ignacio Rojas López

miércoles, 7 de enero de 2009

El Acuario de Barcelona - por Daniela Rojas Lopez

La historia en el Acuario de Barcelona

Cuando recién llegamos teníamos que bajar por un lugar como un camino de madera en bajada con muchas plantas y a mitad de el camino había una boca con dientes de dinosaurio (de mentira por supuesto) donde te hacían meterte adentro para sacarte una foto, pero solo si querías.

Después seguías bajando y había un árbol de navidad que era donde se acababa la bajada y nos metimos por una puerta donde habían unas peceras llenas de peces, morenas... . también había otra puerta en donde había una especie de cine en el que vimos un video de los peces y qué tipo de peces había en distintas playas del mundo. Nosotros no lo pudimos ver mucho no entiendo porqué, pero no lo tenía que saber.

Después de ver muuuuuuuuuuuchisimos peces, mantarrayas, morenas y tiburones extra gigantes nos detuvimos a ver los pulpos. Habían 2 que parecían pelearse pero no estoy segura. La manera de estirarse era ¡fantástica! pero eso no era todo. lo que nos esperaba era aún mejor. Justo justito al ladito estaba lo que más me gustó de todo el viaje al museo, era una especie de túnel en el que por arriba y por al lado había una pecera más que gigantesca en la que habían tiburones, morenas, peces, mantarrayas y todo gigantescoooooo.

Lo que más me llamó la atención eran unos peces llamados pez Luna que es un pez que no tiene cola de atrás pero además tiene una aleta arriba y otra abajo en vez de una a cada lado. También me gustó que en vez de caminar te llevaba una especie de piso automático, pero lo raro era que era de madera pero igual yo prefiero de madera que uno metálico. También me gustó que los peces grandes, tiburones y mantarrayas especialmente, te pasaban por arriba. Laura los miraba impresionada como se movían pero no creo que entendiera mucho.


Después cuando salimos, subimos unas escaleras automáticas y llegamos a un lugar lleno de juegos llamado explora. Era el lugar donde mis hermanos y yo nos divertimos mucho. Habían juegos, por ejemplo, un tobogán con forma de tubo, que afuera tenía agua y te daba la impresión de estar mojándote. También había una especie de túnel que los peces te nadaban por arriba y un submarino de mentira en el que te metías y podías apretar muuuuuuuuchoos botones y palancas, etc. Y al lado habían otros juegos, más entretenidos.

A mí me gustó uno en que te nadaban mantarayas por arriba y al medio había una especie de hoyo, donde tú subías unos escalones y las podías ver desde arriba. En un lugar había una roca de mentira con partes blancas y hoyos por los lados, donde se podía meter la mano. Yo la metí, lo toqué y me di cuenta que era hielo. Al final nos fuimos.

Escrito por Daniela Rojas López

martes, 6 de enero de 2009

Vacaciones y Concesiones

Nuestras vacaciones de invierno partieron en forma curiosa.

Alicia esperaba con ansias un poco de ayuda tanto en casa como con los cuatro viajes diarios al colegio
Aparte de los dos viajes obligatorios se agregan la ida y vuelta a la hora del almuerzo (de lo contrario tendríamos que pagar 500 euros mensuales en almuerzo, algo que haría pedazos el presupuesto familiar).

El tema es que el cuerpo de mi querida esposa se puso en huelga y cayó enferma algunos días, con lo que me tocó vivir durante una semana parte del rigor que le toca a ella.
Gracias a Dios se recuperó pronto y nos propusimos hacer algunos paseos como visitar la Catedral, las Ruinas Romanas, y el Aquarium, y también prepararnos para la Navidad.



Además esto de cambiarse de país hace que uno ande medio perdido, pues ya no tienes a su proveedor de siempre y no sabes quién vende o hace qué, lo que para Navidad enreda un tanto las cosas.
Acá en España decidieron quitarle la concesión a Santa Claus (también conocido como Papá Noel o Viejo Pascuero) y se lo dieron a una especie de consorcio internacional, los Reis d'Orient (o simplemente los Reyes), dirigido por Melchor, Baltazar y Gaspar.
El servicio puntual y economías de escala de Papá Noel no fueron suficiente, acá querían a alguien que integrara a los extranjeros y que hiciera las cosas con más estilo, por lo que se decidieron finalmente por los Reis d'Orient.
Estos reyes al parecer son un tanto más despelotados que el viejo y experimentado Santa, pues en vez de entregar los juguetes la noche del 24, los entregan el 6 de enero.
Pero respetan la legislación laboral y en vez de quebrase la espalda y trabajar horas extras, se reparten el trabajo entre los tres y tienen una mejor calidad de vida, evitándose el estrés y las subidas de presión que tiene Santa Claus el 24 de diciembre.

Lo complicado fue explicarle a los niños todo este enredo, pero al final quedó claro lo siguiente: por ser este nuestro primer año acá todavía nos atiende el Viejito Pascuero, aunque estemos fuera de su ruta.
En los próximos años haremos el cambio a la modalidad local, lo que no quita que hayamos ido a visitarlos y los niños le hayan entregado unas cartas de presentación a sus majestades para que los tengan en cuenta el próximo año.