Por lo que me dice el doctor, mi Alien me acompañaba ya desde hace algunos años, pero como agente encubierto, creciendo y sin hacerse notar. Dado que los aliens son chicos rudos, una vez que los descubres tienes que hacer las cosas al estilo John Wayne. Así, con frases tipo “este cráneo es muy pequeño para los dos”, te inscribes con un neurocirujano que idealmente tenga buen pulso, y empiezas a esperar la llegada del día “D”.
Hay varias cosas curiosas en una experiencia como esta. Una muy buena tiene que ver con tus prioridades, como que rápidamente te queda claro lo que es importante y lo que da un maní. Otra cosa que me pasó fue ver la situación en tercera persona, algo así como si no se tratara de mí, sino que el alien estuviese en la cabeza de otro. Suena un poco raro, pero tiene su lado positivo: te hace más fácil organizar los aspectos prácticos, especialmente tener esas conversaciones difíciles que a uno le gustaría evitar, pero que son necesarias para el bienestar de la familia en caso de que las cosas no se dan tan bien como lo esperas.
Quizás lo más curioso es despertarse. Bueno, ya es una alegría esto de estar despierto de nuevo. Te confirma un par de cosas, por ejemplo que la apuesta por el buen pulso del doctor fue correcta, y que las leyes Murphy algunas veces no se cumplen.
Después de esta primera alegría uno empieza a ver si está todo en su lugar, y si encuentras alguna sorpresa. En mi caso encontré que, aparte de la venda en la cabeza, estaba enchufado por cuatro lados, con una tremenda aguja puesta directa en la yugular. Lo otro que encontré fue un parche largo en la el muslo derecho, evidencia de que habían sacado un poco de material para “re-decorar la azotea”. Al parecer las faenes en el cráneo requirieron un poco de material de relleno adicional, y el muslo era mejor alternativa que el aserrín o cemento.
Después del chequeo físico uno empieza a preguntarse si la cabeza funciona bien, y la verdad al principio no lo tenía para nada claro. Por ejemplo, tengo un recuerdo muy vivo y claro de haber tenido una conversación muy entretenida con alguien (no me acuerdo ni con quién ni de qué), tomándome un rico café. Esto mientras mi cuerpo estaba en la Unidad de Cuidados Intensivos, respirando con la ayuda de una mascarilla de oxígeno. Como que no cuadra mucho la cosa.
Eso sí, a medida que pasan los días una empieza a descubrir las secuelas. Ahora “las pilas” me duran entre 15 y 20 minutos, tiempo durante el que puedo tener una conversación más o menos coherente, pero después me empiezo a adormilar y entro en modalidad “marmota”. A los interesados en conversaciones más largas, les puedo contar que con un rico chocolate se agregan unos 10 minutos más de dulce tertulia. Lo otro que descubrí es que la memoria para recodar nombres y números está malísima, lo mismo que mi pronunciación en inglés y gramática en alemán.
Por lo que me dice Alicia esas cosas las tenía así desde hace tiempo, pero bueno, habría sido estupendo haber ganado el manejo de un par de idiomas y una mejor memoria en esta aventura.
Respecto al futuro inmediato el Doc dice que si todo evoluciona bien, en un mes más voy a poder volver a los papers y la resbalosa búsqueda del saber. Mientras tanto tengo que ser obediente, tomarme las cosas con calma, y educar la paciencia.
Hoy domingo, que estoy en casa con mi familia, me es difícil verle algo negativo a mi experiencia con el alien.
Estas semanas han sido tiempo especial para centrarse y poner los ojos en lo que es realmente importante. Hemos recibido un gran regalo: nos ha acompañado el cariño, apoyo y oraciones de la familia y amigos. Este regalo fantástico en especialmente bueno cuando tomas conciencia de que el futuro y tus proyectos ya no están en tus manos.
Hoy, lo único que me nace decir de corazón es Gracias Señor.
2 comentarios:
Pato ¡que te puedo decir! no haberlo sabido antes para unirme en oración a tiempo(bue... nunca está de más, no?) me imagino la angustia tuya y de Alicia antes de entrar a picar, pero me alegra mucho que te lo estés tomando con humor y que junto con la intervención te haya mejorado tu capacidad como escritor, demasiado entretenidas tus publicaciones!!!
¿Cómo lo han tomado tus hijos?
Aprovecha estos días para reflexionar y como tu dices, dar GRACIAS A DIOS que al parecer te está dando un tirón de orejas.
Besos y abrazos,
Mariel.
PD. Animos y a intimidar a ese alien!!!
Pato - me alegro mucho, suerte, y ahora a disfrutar del regalo!!!!
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