Luego de más de 20 horas de nuestra partida nos reencontramos a la salida del aeropuerto con Alicia, Ignacio y Manuel.
Las niñas estaban agotadas, de hecho fue muy, muy difícil despertarlas cuando aterrizamos, las pobrecitas lloraban de sueño, solo querían dormir, salieron del avión como zombis, la Dani tirando de una maleta, Antonia al medio y yo detrás con mochilas, maletas, bolsos y abrigos.
El tema de las maletas y bultos fue una verdadera odisea, más de 140 kilos repartidos en 12 bultos que no eran fáciles de mover, la verdad es que sin la ayuda de súper Daniela habría sido imposible. Ya cuando cargamos todo ella empujaba un carrito y se la podía a duras penas, unos 60 kilos que ya en movimiento se mueven con cierta facilidad gracias al principio de inercia, pero que no son fáciles de poner el movimiento.
En re-encuentro fue fantástico, las niñas abrazaban a Ali y los niños saltaban de alegría. Era todo un espectáculo, la gente miraba la cantidad de bultos y la cantidad de niños.
Nos fuimos con Ignacio y Manuel en un taxi con todos los bultos, y Alicia con las niñas en una micro. Antonia y Daniela no soltaron a Alicia en todo el camino y cuando llegaron se encontraron con el departamento patas arriba, todas las maletas abiertas y con música, la verdad es que nuestra llegada se hizo sentir.
2 comentarios:
¡Ay que linda la familia reunida!
Alicia está estupenda ni se le nota la pancita...
muchos cariños
Mariel.
Al fin todos juntitos!!!!!!!
que alivio me da verlos bien
besos abrazos y cariños para todos
paty
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